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Presentación ante la Justicia Electoral para elevar el pedido de veedores electorales a la OEA en las elecciones de 2009

EXCMA. CÁMARA NACIONAL ELECTORAL:
Elisa Carrio, por derecho propio y como candidata Presidencial en los comicios del 28 de octubre del 2007 por la Coalición Cívica, Gerardo Morales, Carlos Lopez Iglesias y Patricia Bullrich, Presidentes de los partidos políticos, Unión Cívica Radical, Afirmación para una Republica igualitaria (ARI) y Unión por Todos, constituyendo domicilio en Rivadavia 1475 PB , en relación a las elecciones convocadas para el 25 de octubre de 2009, ante V. E. comparecemos y decimos:
I- OBJETO
Teniendo en cuenta las competencias que la legislación electoral asigna a V.E. -como tribunal de alzada de todas las Juntas Electorales Nacionales que se constituirán en la Capital Federal y en todas las provincias con motivo de las elecciones nacionales, que se celebrarán en el mes octubre del corriente año- venimos a requerir que esa Excma Cámara Nacional Electoral solicite ante la Organización de Estados Americanos (OEA) asistencia para el fortalecimiento y desarrollo del próximo proceso electoral nacional y el envío de una Misión de Observación Electoral (MOE) en virtud del artículo 23 y concordantes de la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos.
II- ANTECEDENTES
Antes de formalizar las peticiones, debemos recordar brevemente el contexto en el que las mismas se realizan, describiendo datos objetivos de nuestra realidad.
Es de público conocimiento el hecho de que los últimos procesos electorales se han visto empañados por un manto de sospecha en cuanto a la transparencia con que los mismos han sido llevados a cabo, sentándose precedentes nunca antes vistos desde la vuelta de la democracia a nuestro país en el año 1983.
Durante el año 2007 se han realizado diversas elecciones provinciales con anterioridad a las elecciones presidenciales del mes de Octubre donde se verificaron situaciones irregulares que desencadenaron con diversos reclamos ante las autoridades electorales. Finalmente, durante los comicios nacionales de octubre de 2007 se presentaron diversos problemas que nunca hallaron una solución concreta, a saber:
a) Designación de Autoridades de Mesa.
La serie de irregularidades del último proceso eleccionario comenzaron en el momento mismo de la designación de autoridades de mesa y con la falta de previsión de agentes estatales para suplantar a aquellos que no se presentaron a cumplir con la carga pública que les había sido impuesta o que no fueron notificados debidamente. En estas circunstancias, los fiscales del mismo partido asumieron el control de las distintas mesas en las que tenía lugar el comicio. situación que, sin lugar a dudas debilita la confianza y arroja sospecha sobre la imparcialidad de la máxima autoridad de la mesa.
Esta situación fue advertida incluso en el informe elaborado por Misión de Visitantes Extranjeros integrada por autoridades electorales del continente y coordinada por el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (CAPEL) en su condición de Secretaría Ejecutiva de la Unión Interamericana de Organismos Electorales (UNIORE) y de la Asociación de Organismos Electorales de América del Sur (Protocolo de Quito).
b) Apertura de la jornada electoral.
La desorganización, la demora que hubo en diversos puntos del país para iniciar el acto comicial y la conformación de mesas con un alto número de sufragantes asignados, produjo demoras y colas que provocaron que muchos votantes se retiraran sin sufragar y que en todos los casos aportaron a la confusión y al caos reinante desde las primeras horas de la mañana del día de los comicios.Si el elector denunciaba a la autoridad de mesa la falta de boletas las filas de gente sin votar se iban prolongando hasta tener mesas con demoras de hasta tres horas.
c) Robo de Boletas.
Por otro lado, durante el domingo 28 de octubre de 2007 cientos de mesas en todo el país sufrieron el robo sistemático de boletas de partidos de la oposición, ciudadanos que al ir a votar no encontraban la boleta de su partido y en alguna de ellas eran invitados por autoridades de mesa a votar por otros candidatos.
Mucho se ha discutido acerca de si este faltante de boletas hubiese cambiado el resultado final. Es evidente que esta es una constatación de imposible comprobación. Lo que sí es fácil de comprobar es la fragilidad de un régimen democrático que no puede garantizar que todos sus ciudadanos elijan con libertad a sus representantes.La oposición, a pesar de las sospechas, reconoció el triunfo electoral del oficialista Frente para la Victoria. Sin embargo, quedó también en claro para todos los actores políticos de la República Argentina que la democracia no puede resistir una experiencia traumática más que ponga en duda la esencia misma de la democracia que es el ejercicio de la soberanía popular, valor que encarna su expresión máxima en la libertad del voto. En efecto, la serie de irregularidades que se han presentado en las últimas elecciones parlamentarias de octubre de 2007 han tenido como único objeto la violación de toda garantía de libre elección consagrada en nuestras normas constitucionales, y de los valores democráticos que la República Argentina consiguió con tanto esfuerzo. De esta manera se ha dañado, y se dañaría aún mas, frente a la posible reiteración de hechos de esta naturaleza que pueden dañar considerablemente el sistema democrático y conducir al país por el riesgoso camino de la manipulación y discrecionalidad en las reglas de juego que todos los actores políticos deben respetar. La democracia sin juego electoral queda herida de muerte.
Así las cosas, tenemos algo mucho más importante que los intereses de los partidos políticos, de los candidatos, de las autoridades encargadas de llevar adelante las elecciones, o de la estima que cada una de las personas involucradas en el sistema electoral tenga de si. Y ese algo es un derecho mayor y es el de cada argentino a gozar de una absoluta confianza en que su voto será respetado. Considerando tales datos objetivos y la sustancia de lo que está en juego, es que proponemos las medidas concretas que detallamos en el capítulo siguiente teniendo en cuenta las elecciones nacionales a realizarse en el mes de octubre del corriente año.
III- MEDIDA
Misión de Observación Electoral de la OEA
Consideramos conveniente que se posibilite una misión de observación del proceso electoral del mes de octubre, en los términos previstos por la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos.
La Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA.) de la que nuestra Nación es parte, sancionó la Carta Democrática Interamericana.El artículo 24 de dicha Carta establece la posibilidad de la realización de misiones de observación electoral, que se realizarán “de forma objetiva, imparcial y transparente, y con la capacidad técnica apropiada”, cuyo objetivo es verificar que se den las condiciones para la realización de elecciones “libres y justas” (Art. 25).
Las Misiones de Observación Electoral (MOE) en el marco de la OEA, en especial a partir de la sanción de la Carta Democrática Interamericana firmada en 2001, se han convertido en un instrumento esencial de supervisión de elecciones, aportando en este sentido a la promoción y defensa de la democracia a nivel regional.
Este tipo de iniciativas se vienen llevando a cabo desde 1962, habiéndose observado más de 140 procesos electorales, siendo la mayor parte de ellas realizadas en los últimos 15 años. Es así que con el tiempo se ha convertido en un instrumento que colabora con la integridad, imparcialidad y transparencia de las elecciones llevadas a cabo en todo el continente.
“Las MOE promueven el reconocimiento positivo de los derechos políticos de los ciudadanos, en especial el ejercicio del sufragio como la expresión legítima de todo ciudadano de poder elegir y el derecho a ser elegido de manera incluyente y libre, respetando el secreto de la voluntad popular. Por otro lado, la presencia de una Misión de Observación de la OEA (MOE/OEA) representa la solidaridad y el apoyo de la Comunidad Interamericana en los esfuerzos que las instituciones democráticas de los Estados emprenden en la organización y administración de sus propios procesos electorales” Por otro lado, en comicios donde se presenta un panorama previo de alta tensión social como las realizadas recientemente en Bolivia o en Paraguay, estas Misiones colaboraron ampliamente en pos que los mismos se desenvuelvan con la mayor tranquilidad posible teniendo en cuenta tanto su labor presencial como la validez del informe posterior que permite a la opinión internacional poder evaluar el comportamiento de un país determinado.
IV- COMPETENCIA
El marco jurídico en el cual se enmarcan las Misiones de Observación Electoral de la OEA se encuentra contenido principalmente en el Capítulo V sobre “La Democracia y las Misiones de Observación Electoral” de la Carta Democrática Interamericana.
El artículo 23 de la mencionada Carta establece que “Los Estados Miembros, en ejercicio de su soberanía, podrán solicitar a la OEA asesoramiento o asistencia para el fortalecimiento y desarrollo de sus instituciones y procesos electorales, incluido el envío de misiones preliminares para ese propósito”.
Es de nuestro conocimiento el procedimiento instituido por la Organización de los Estados Americanos para enviar misiones de observadores electorales a los comicios de los Estados miembros. Con conocimiento que hasta el momento estas misiones se han llevado a cabo bajo el expreso pedido de estos últimos, es que la OEA procede al envío de veedores electorales.
Durante los primeros días del mes de febrero viajamos a Estados Unidos para presentarnos ante el Departamento para la Cooperación y Observación Electoral de la OEA con el objeto de realizar una presentación que motivara el envío de una misión de observación electoral. Allí se nos informó que cuando el artículo 24 de la Carta Democrática Interamericana señala que el Estado Miembro es quien solicita la misión de observación electoral, debe interpretarse que se trata de la autoridad electoral del Estado, y que en el caso argentino se trata de la Cámara Nacional Electoral. En consecuencia, la Cámara Nacional Electoral, en cuanto la autoridad suprema y final sobre todo proceso electoral a nivel nacional en el país (Cf. ley 19.108, modif. por ley 19.277), es el organismo responsable de llevar a cabo la solicitud ante la OEA. Efectivamente, V.E. es responsable por la transparencia de los procesos electorales, garantiza a los ciudadanos la eficiente organización de todos los actos electorales que se realicen en el país y en particular, la claridad, equidad y credibilidad de estos procesos y sus resultados para elevar y sostener el prestigio de la institución electoral.
Como antecedentes recientes podemos mencionar el caso de República Dominicana en 2008, a través de su Junta Central Electoral, de Ecuador en 2007 mediante su Tribunal Supremo Electoral o de Venezuela en 2006 por intermedio de Consejo Nacional Electoral.
V- PETITORIO
Por todo lo expuesto, de V.E. solicitamos:Se haga lugar a la petición formulada y se eleve la solicitud correspondiente a la Organización de Estados Americanos.
Proveer de conformidad,
Sera Justicia

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